jueves, 16 de septiembre de 2010

Hinóptico. Quinta Parte.

Me tapo la boca.
Me agarro las manos.
Él.

Alguien increíblemente ágil me tenia atrapada de tal manera que no le pudiera ver la cara. Tenia la boca tapada con una tela desde un primer momento, muy fuerte, que me estaba lastimando. Esto me impedía moverme, ya que al menor movimiento, sentía que me quemaba la piel.
Mire por el espejo retrovisor, pero este estaba corrido. Las había pensado todas el desgraciado. Tan bien que lo único que hacia era quedarse sentado.
Trate de buscar alguna superficie donde se reflejara su imagen. No me dio tiempo.
- Será imposible, lo he pensado todo.- Me sobresalte. ¿Acaso tenia vos de bebe? Era una voz rara, infantil por momentos, y adulta por otros. Se notaba aunque solamente dijera dos palabras.
Sentía su respiración, tranquila, o por lo menos tranquila al lado de la mía. Algo llamo su atención y rápido salió del auto.
-Cierra los ojos- Le obedecí, no quería problemas. Sentí como soltaba mis manos y me tomaba de los hombros, escondiéndose atrás mio.
Caminamos un largo rato. Llego un punto en que no aguante, y decidí hechar una mirada a por donde íbamos, pero cuando abrí los ojos todo era negro. En ese instante recién me di cuenta de que tenia vendados los ojos. ¿Cuando lo había hecho? Nunca había sacado sus manos de mis hombros, ¿Y si estaba acompañado?. En ese momento presiono mas fuertes mis hombros, y mas fuerte, hasta que sentía que los quebraba. Me di cuenta que intentaba advertirme algo. Cerré los ojos, y el dejo de presionarme. Uau, ¿Que sentido tenia cerrar los ojos si estaba vendada?
Una brisa fuerte empezó a soplar, y comencé a sentir frió. Deberíamos haber llegado a algún claro en el bosque, ya que podía sentir una brisa diferente.
Escuche un ladrido, había un perro allí. Mi secuestrador murmuro algo, y aguardo a una respuesta. Alguien le dio una orden y el me soltó.

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