Ya no entiende, pobre corazón, ya no entiende.
Se sentía completo, lleno de amor y de razones. Sin envidia, sin soledad, sin tristeza, sin pena, sin arrepentimientos. Con alegría, sonrisas, sentido, amor y mas amor. Razones por las cuales luchar.
Se sentía, ya no se siente.
La confusión volvió a aparecer en su vida, a la vez que las razones se escabullían. Creía que el amor había llegado, que el era su príncipe de cuentos que la había encontrado, finalmente.
Pero no.
El corazón se siente decepcionado, otra vez. Pero esta vez no es como las otras veces, esta vez se había enamorado, o eso creía. Las otras veces los demás corazones lo decepcionaban, y eso era lo peor, que ahora él mismo se había decepcionado.
No comprende, realmente no comprende. Todo era indicado, todo se había logrado, pero el corazón cambio, y nada era indicado, nada se había logrado.
Creía que todos sus sentimientos eran reales, que ganaría a los corazones malos ya que al indicado había encontrado, que nada lo podría entristecer, que todo brillaba. Pero NO SABE que es lo que todo ha cambiado, lo que lo hizo dudar de sus sentimientos, lo que hizo envidiar nuevamente a los corazones malos, lo que lo entristeció, lo que todo opaco.
No entiende que paso en el. No entiende.
Pobre corazón, sigue por ahí, libre nuevamente, sin ninguna razón.
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